Escribe Danaé Espinoza, co-coordinadora general del Movimiento de Jóvenes Latinoamericanos y Caribeños frente al Cambio Climático – Clic!
Durante la Cumbre de los Pueblos sobre el Clima, Derechos y Justicia Climática, las organizaciones, movimientos, académicos, periodistas, agencias de Naciones Unidas, entre otros asistentes, trabajamos en diferentes talleres y mesas de trabajo para dialogar sobre los retos, oportunidades y acciones en cambio climático. Estas actividades fueron cruciales para que las personas se conocieran y compartieran sus experiencias profesionales y personales ante este desafío global.
Kumi Naidoo, Secretario General de Amnistía Internacional, enfatizó la importancia de la Declaración de la Cumbre de los Pueblos sobre el Clima, Derechos y Justicia Climática como un llamado de urgencia ante la realidad climática en la que nos encontramos, así como para innovar y a no seguir protegiendo el sistema actual que ya no es funcional y en donde la naturaleza pareciera negociable, cuando no lo es. La naturaleza NO se negocia. Asimismo, el Embajador Luis Alfonso De Alba, Enviado Especial del Secretario General de la ONU para la Cumbre de Acción Climática 2019, destacó la necesidad de concentrarse en las acciones para así caminar hacia adelante dada la urgencia y en donde las alianzas son cruciales.
La Cumbre de los Pueblos contó con la presencia de la hija de Berta Cáceres ✝, quien en su discurso resaltó que actualmente los poderes empresariales están manejando todo lo relacionado con el manejo y explotación de los recursos naturales y que los Estados no han hecho nada al respecto para detenerlos. Expresó que hay Estados que están en contra de la naturaleza ya que incitan a la violencia mediante procesos armamentistas y son fuentes de grandes emisiones causantes del cambio climático. Consideró que, para ganar esta lucha climática, se tienen que generar los espacios de la protección de la naturaleza desde lo local y que es de carácter urgente la creación nuevos paradigmas de energía, de consumo, del uso de la naturaleza y de convivencia, así como el acceso a la información para los pueblos indígenas que son quienes protegen el 80% de la biodiversidad global y son solamente el 5% de la población mundial. -“La naturaleza somos las personas, los territorios, sus cosmovisiones, sus territorios. Y como decía mi madre, Berta Cáceres: No nos queda más que luchar.” – dijo para cerrar su discurso. Recordemos la región Latinoamericana tiene los más altos índices de muertes de defensores ambientales es América Latina con Brasil en la primera posición siendo secundado por Colombia, Honduras y México.
Durante los dos días de conferencia se dejó claro que la solidaridad y la justicia climática siempre han ido de la mano, pero la la primera debe de dejar de ser vista como una solidaridad con una finalidad de un nuevo tipo de colonialismo sistémico en donde, de nuevo, los países considerados desarrollados sean los que tengan mayores beneficios ambientales y de acceso e implementación de la justicia [climática], y en donde los países en vías de desarrollo o subdesarrollados continúen bajo un sistema de opresión social, económico y ambiental incrementando así la inequidad y vulnerabilidad al cambio climático.
Mediante una serie de mesas temáticas logramos el compartir experiencias y poder también mapear una serie de soluciones y acciones para lograr la justicia climática; primero el trabajo fue de manera global y después de manera regional. En el caso de Latinoamérica y el Caribe, el grupo era bastante amplio y homogéneo ya que estuvo conformado por jóvenes, activistas ambientales, representantes de pueblos indígenas, feministas, comunidad LGBTTTIQ, especialistas en derecho ambiental, académicos, científicos y organizaciones o movimientos que trabajan en la región. Como CLIC! enfatizamos la importancia de la educación climática como parte fundamental de la justicia climática ya que está ampliamente relacionada con la equidad intergeneracional y los derechos humanos de las presentes y futuras generaciones, así como hicimos un llamado a no olvidar el Acuerdo Regional sobre el Acceso a la Información, la Participación Pública y el Acceso a la Justicia en Asuntos Ambientales en América Latina y el Caribe, conocido como el Acuerdo de Escazú.
Hay aún mucho por lo que trabajar y mediante la colaboración desde lo local hasta lo internacional se pueden lograr cambios sustanciales en la región latinoamericana y caribeña. En CLIC! hacemos la invitación a que se sumen en línea la Declaración de la Cumbre de los Pueblos sobre el Clima, Derechos y Justicia Climática en el siguiente link: https://www.climaterights4all.com/ .